Las aseguradoras no han tardado en detectar el enorme potencial de este medio y evolucionan continuamente sus estrategias para aprovechar al máximo este segmento del mercado. Las compañías que mejores resultados están obteniendo entre los internautas son las llamadas aseguradoras directas, como Direct Seguros, Genesis o Fenix Directo, que han diseñado promociones específicas para el público online, ofreciendo a sus usuarios unos precios que en multitud de ocasiones son un 40% más reducidos que la mayoría de las aseguradoras de toda la vida.
La transparencia es el pilar en el que se sustenta el éxito de Internet. Mientras el consumidor tradicional tiene que invertir varias horas en visitar a corredores de seguros o llamando a costosos números 902 para poder comparar diferentes presupuestos de seguros, el usuario online puede crear una comparativa de seguros en apenas 5 minutos y rellenando un solo formulario.
Internet le brinda transparencia sobre el precio y los diferentes niveles de coberturas de los seguros de coche, haciendo posible que el internauta tome una decisión informada, que satisfaga sus necesidades de manera óptima.
El perfil mayoritario de los que reniegan o hacen caso omiso del seguro se corresponde con titulares de motos y vehículos de dos ruedas. Pero también hay propietarios de automóviles. Los conductores de coches de lujo son los que pasan mas inadvertidos, ya que no suelen levantar sospechas.
No obstante, jugar a la impunidad, es cada vez más arriesgado y con las reformas legales va a resultar más caro. La Dirección General de Tráfico ha introducido desde enero un sistema de control automático capaz de leer matrículas y comprobar, cruzando datos, si los vehículos que circulan en ese momento tienen contratado el seguro obligatorio. Una pequeña revolución, puesto que permite cazar in fraganti a los infractores.